La vida a veces es tan corta, que cada día debería vivirse como una nueva oportunidad. Solo por despertar ya hay que dar gracias. Respirar, abrir los ojos, tener a alguien cerca, todo eso ya es ganancia. Pero se nos olvida. Pensamos que siempre hay tiempo, que mañana podemos hablar, perdonar o abrazar. Y no siempre es así. Por eso es importante estar en paz con los demás, decir lo que sentimos, soltar lo que duele y disfrutar lo simple. Nunca sabemos si será ese alguien, o uno mismo, quien se vaya a descansar primero. Y cuando pasa, el silencio duele, pero el remordimiento duele más. Vivamos el hoy como si fuera la última vez que vemos a nuestros seres queridos. Solo así se vive de verdad: con más amor, con más pasión… y con el alma en paz. —Viviana Cárdenas ☕ Mi café de la mañana
Hoy pienso en esas personas que se presentan como adivinos o iluminados, cuando en realidad muchos son solo estafadores. Se aprovechan de las creencias, las necesidades y el desespero de quienes buscan respuestas. Aquellos que realmente poseen un don no lo utilizan para lucrar; su verdadera intención es ayudar y guiar, no engañar. —Viviana Cárdenas ☕ Mi café de la mañana
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